«El fútbol francés se ha quedado rezagado.» Declaraciones del presidente del sindicato de futbolistas profesionales (UNFP), David Terrier. Para contrarrestar este «rezago», el sindicato de jugadoras de fútbol (UNFP) y el representante de los clubes profesionales franceses (Foot Unis) anunciaron este lunes haber llegado a un acuerdo sobre la implementación de un convenio colectivo para las jugadoras profesionales.
Este acuerdo, que llega después de tres años de negociaciones, entrará en vigor el 1 de julio. «Las conversaciones no fueron fáciles pero era nuestra responsabilidad firmar este convenio,» indica David Terrier. «Debemos recuperar este retraso juntos. Se hicieron concesiones de ambas partes. El diálogo social a veces fue tenso, pero con un resultado positivo, hoy estamos todos juntos alrededor de la mesa. Es el comienzo de una nueva era.»
«Un acto fundacional»
Vincent Ponsot, director general del OL Lyonnes y responsable del fútbol profesional femenino en el sindicato de clubes, indicó que este convenio era una «herramienta de progreso» para las jugadoras que «supera las diferencias» entre las dos partes negociadoras. El presidente de Foot Unis, Victoriano Melero, lo ve como «un acto fundacional» que, agrega, evolucionará.
El último obstáculo, eliminado este lunes por la mañana, era el derecho a la imagen de las jugadoras (el pago de una regalía a las jugadoras a cambio de la explotación de su imagen por parte de sus clubes). Este acuerdo llega en un contexto complicado para los equipos femeninos en Francia, afectados por la crisis económica que atraviesa el fútbol profesional masculino debido al colapso de los derechos de televisión, como en el caso del Dijon femenino, que podría renunciar a su estatus profesional y volver a un nivel inferior si el club no encuentra un comprador.
En un artículo publicado el 21 de abril por la UNFP y el diario L’Équipe, las capitanas de los equipos femeninos que compiten en primera y segunda divisiones destacaron que les falta «lo esencial: el marco de protección de un convenio colectivo» para «proteger la salud, regular las condiciones de trabajo, asegurar las carreras y promover un verdadero diálogo social» al igual que existe para sus homólogos masculinos.







