¿Por qué la ciudad se llama Rauch?

Federico Rauch o Friedrich Rauch

Es muy común que, durante el transcurso de nuestra historia política, los ideólogos y los gobiernos de turno, nominen lugares, monumentos, edificios, ciudades, etc., con el nombre de algún prócer, que haya defendido y coincidido con sus ideales.

El concepto de prócer, va variando según las épocas y las ideologías dominantes. Quien, para algunos, en algún tiempo es un prócer, para otros, en otros tiempos se transforma en alguien cuestionable o indigno, escribió hace unos años la licenciada Silvia Conte al referirse a la historia de la ciudad.

Y siguió: “eso ha pasado con la figura de Federico Rauch. Para algunos, un héroe de la Conquista del Desierto, para otros un genocida».

La historiadora describió a Federico Rauch como un nombre nacido en 1794 en el Ducado de Baden, en la antigua Prusia.

Tuvo 10 hermanos, una familia antigua y tradicional europea, dedicada a la fabricación de papel. Rauch entró al ejército durante la invasión napoleónica a su región.

En 1818 pidió la baja y emigró hacia nuestras tierras. En 1819 se presenta al gobierno argentino y pide ser incorporado al ejército.

Juan Martín de Pueyrredón, director Supremo en ese momento lo aceptó, considerando su trayectoria y antecedentes.

Le dieron el grado de teniente, y más tarde alcanzó el grado de coronel a sus 33 años, en el Regimiento de los Húsares de Buenos Aires. Federico Rauch, recorrió la provincia de Buenos Aires en su carrera militar. En 1822 era jefe de la llamada Guardia del Salado y se dice que rechazó el Gran Malón de los Ranqueles.

Implantó en su batallón la instrucción para combatir a caballo, con sables, lanzas y bolas, tal como lo hacían los indios.

En esos momentos gobernaba Martín Rodríguez, quien se preocupó por extender la frontera interior más allá del Rio Salado, y fue el que llegó remontando el Rio Salado y el Arroyo Chapaleofú, hasta las sierras de Tandilia, donde fundó el Fuerte Independencia, actual ciudad de Tandil.

Martín Rodríguez hizo varias campañas al “desierto” al sur del Salado, y el coronel Federico Rauch actuó en ellas, destacándose por su crueldad contra los indígenas, respondiendo a órdenes políticas, bajo la presidencia de Bernardino Rivadavia.

Fue durante una época convulsionada, dónde los gobiernos pasaban rápido. Cae Rivadavia y el nuevo gobernador de Buenos Aires es Manuel Dorrego, quien pretende consolidar la línea de frontera, intentando llegar hasta el Rio Negro y le encarga dicha misión a Juan Manuel de Rosas.

Mientras, se suceden hechos muy graves, como la persecución y fusilamiento de Dorrego, y queda instalada la trágica lucha entre unitarios y federales.

Fue Federico Rauch quien, a las órdenes de Juan Lavalle, persigue y lleva prisionero a Dorrego.

A raíz de esto, las tropas federales de Rosas y los unitarias al mando de Rauch van a enfrentarse en un paraje conocido como Las Vizcacheras, a dos leguas del Salado. Poco se sabe del combate, pero el mismo tuvo lugar el 28 de marzo de 1829.

Federico Rauch resultó muerto a manos de “indios amigos” de Rosas. Los grupos militares y sus personajes contribuyeron con su accionar a consolidar la conquista del territorio nacional.

A muchos de ellos les facilitaron hacerse poseedores de importantes extensiones de tierra gracias a las leyes de Enfiteusis nacional y provincial, y fueron grandes latifundistas, pasando a engrosar la gran oligarquía terrateniente argentina.

A otros, como a Federico Rauch, los “homenajearon” poniendo su nombre a los nuevos partidos y poblaciones.

Así es que, en épocas del gobierno de Bartolomé Mitre, primera presidencia de la llamada Organización Nacional, en la provincia de Buenos Aires gobernaba Don Mariano Saavedra y respondiendo a los lineamientos de la política nacional, se dedicó a lograr su objetivo, que era el control efectivo del Estado sobre el territorio.

Había una real preocupación por la ocupación y control efectivo de las tierras al exterior del Salado, lo que estaba ligado a futuros beneficios económicos.

Se crearon nuevos partidos, por medio del dictado de la Ley Provincial 441 y sus reglamentaciones. Entre ellas se facultaba al gobierno a designar el nombre y la extensión de los nuevos partidos.

Así se creó el Partido de Rauch. Así Rauch, se llama Rauch. Lo decidieron otros… Podemos admirar o repudiar a Federico Rauch por su actuación militar, su ideología y sus acciones. Cada cual tomará partido en el tema, o ya tendrá opinión formada.

Pero hoy Rauch se conoce y trasciende por lo que es, un pueblo amable, limpio y agradable para vivir. Casi nadie se acuerda del personaje.

Rauch es su gente, sus lugares, su idiosincrasia pueblerina, su historia… Rauch es Rauch, concluyó Conte en su repaso histórico.

2 Comentarios

  1. Felicitaciones! Muy buena descripción, en pocas palabras, de un pedazo de nuestra historia. No es fácil ser objetivo, cuando se narran hechos cargados de pasiones.
    Somos muchos los hijos de este lugar, q observamos los nombres de vecinos nuestros y nos llena de tristeza q nos haya tocado uno tan cuestionado.
    Tandil, piedra q late, Tapalqué,lugar de juncales,
    Azul, recordando a Calfucurá (piedra azul) Las Flores, Ayacucho, para nombrar los más cercanos.
    Saldías cuenta q cuando llegaron soldados al campamento de Dorrego, y su gente le dió el aviso, Dorrego preguntó quién estaba al mando de la partida. Sus hombres respondieron q era Rauch; entonces sus palabras fueron: Estoy listo con ese asesino!

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