Bajo la protección de la oscuridad en la noche del 23 de febrero de 1932, decenas de personas se movieron lentamente hacia la orilla este del río Dniéster, con la esperanza de cruzar desapercibidas desde Ucrania soviética hacia el noreste de Rumania. Huían de una hambruna mortal, resultado de la brutal colectivización soviética. Según un informe rumano, los guardias fronterizos soviéticos detectaron al grupo cruzando el río helado a pie alrededor de las 11 p.m. y abrieron fuego con sus ametralladoras. Luego arrojaron un par de granadas. 40 de los 62 refugiados potenciales fueron asesinados.
Los guardias fronterizos rumanos señalaron que todos los que lograron cruzar el Dniéster, moldavos y ucranianos étnicos de un pueblo fronterizo de Nezavertailovca, sufrieron heridas de armas de fuego. Algunas de las personas rescatadas por la policía de frontera rumana murieron solo unos días después. Reflexionando sobre la motivación de los refugiados para intentar cruzar el Dniéster, el general Ion Rășcanu señaló en su informe al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rumania el 23 de abril de 1932 que “los campesinos habían sido despojados por los soviéticos de su producción agrícola y su propiedad en general, renuentes a unirse a las colectividades creadas”. Estaban dispuestos a huir a Rumania, “enfrentando la muerte que los esperaba en cada paso”.
La migración ilegal desde la Unión Soviética hacia Rumania había sido una ocurrencia constante desde que los soviéticos obligaron a los campesinos a trabajar en granjas colectivas en 1929. Los rumanos estaban constantemente aprehendiendo a los refugiados en la frontera. Las actitudes hacia los recién llegados iban desde la preocupación humanitaria hasta la sospecha de que una gran proporción de los que huían de la URSS eran espías soviéticos que intentaban infiltrarse en Rumania y propagar la propaganda bolchevique. Esta falta de claridad sobre las verdaderas motivaciones de los refugiados significaba que los guardias fronterizos rumanos generalmente estaban ansiosos por devolverlos a manos soviéticas. Esta vez, sin embargo, la brutalidad pura de la respuesta soviética fue impactante, incluso para personas que tan solo un mes antes habían estado abogando por la expulsión masiva de refugiados.
[Context: La migración ilegal desde la Unión Soviética hacia Rumania fue una problemática que trajo consigo consecuencias trágicas y un escenario desgarrador.]
[Fact Check: El artículo menciona cómo la respuesta brutal de los guardias fronterizos soviéticos sorprendió a los rumanos, a pesar de la existencia de una constante aprehensión de refugiados en la frontera.]






