Otros aspectos sobre el 2 de Abril de 1982

ESCRIBE MARTÍN CROCCI PARA LA NUEVA VERDAD DE RAUCH

“Un pueblo sin memoria está condenado a repetir su pasado”, una frase de la lengua popular atribuida a tantos autores como pueda imaginar el lector; sin embargo, hoy la hacemos propia y la utilizamos para reflexionar.

Toca en estas fechas reflexionar y conmemorar a nuestros héroes de Malvinas -los caídos y los vivos- ya que será de esta forma como le rindamos el homenaje que se merecen, ese que les fue y es negado en vida a quienes hoy caminan entre nosotros como ex-combatientes, que cuando volvieron de la guerra eran “los loquitos”.

Debemos enfrentar nuestra historia y nuestro presente para poder proyectar un futuro.

Esa reflexión y el profundo respeto impulsan estas líneas que buscan continuar y pasar la posta del significado del 2 de Abril en Argentina, mantener viva esa memoria.

El 2 de Abril de 1982 el Estado Argentino de-facto decide mediante el triunvirato de las FFAA invadir y ocupar las Islas Malvinas en lo que era, sin dudas, su último intento por renovar la legitimidad que les permitiera mantener un gobierno fuertemente criticado, con decenas de miles de desaparecidos, con los organismos internacionales de Derechos Humanos pisándole los talones, pidiéndole explicaciones, las centrales obreras en pie de lucha y un enorme desequilibrio económico. ¿Cómo podía ser, que un gobierno militar fallara justamente en el único terreno que es de su incumbencia? ¿Argentina invadiendo territorio –usurpado- Británico? ¿Era posible? Mucho se ha hablado sobre las posibilidades de una victoria, pero aquí iremos más allá, si de todas formas había alguna posibilidad de triunfo ésta sería si, y sólo sí, no había intervención extranjera de los aliados de Gran Bretaña, principalmente de EEUU que era el país que más influencia tenía en el océano Atlántico.

Los 12.878 km que separan las Malvinas de Gran Bretaña implicaban un costo muy alto tanto de logística, como de mantención de tropas y armamento, puesto que ningún país sobre el océano Atlántico del cono sur brindaría apoyo a los británicos en Malvinas.

Cabe recordar que las cúpulas de las dictaduras de América Latina habían sido entrenadas por el gobierno estadounidense en la guerra de guerrillas –la escuela de las Américas-, por lo cual eran sus principales discípulos, y así les pareció natural confiar en que el escenario internacional les favorecía ¿Cómo iban a actuar los EEUU en contra de sus propios intereses? En verdad el trabajo de la dictadura militar, y esto da para todo un otro análisis, ya estaba cumplido en Argentina.

La realidad golpeó a la Argentina una vez más: a pesar de que el presidente de EEUU –Ronald Reagan- se haya declarado “neutral” frente al conflicto, archivos desclasificados recientemente muestran que no sólo le aportaron inteligencia sobre las bases aéreas como la de Tandil (cantidad de aviones, disposición de los mismos, fortificaciones), sino también las fortificaciones en Mar del Plata, y demás bases a lo largo de la Argentina; sino que también utilizaron su diplomacia para beneficiar a Gran Bretaña. En resumen, gran parte del fracaso en la guerra de Malvinas se debe a la mala lectura del escenario internacional por parte de los militares argentinos.

Párrafo aparte merecen los medios argentinos que mostraban, de manera cómplice, una supuesta victoria mientras los pibes caían como moscas víctimas de las balas británicas o del hambre y maltrato de los militares argentinos.

Lo último que sabemos de Malvinas es el comunicado conjunto que firmó la canciller Susana Malcorra con el ministro de Estado para Europa y las Américas Alan Duncan (Gran Bretaña) el 13 de septiembre de 2016. En este comunicado se sentaron las bases para restablecer los vuelos de Malvinas a Argentina  y al Mercosur y con ellos se eliminó el “costo” de mantener un grupo de islas geopolíticamente importantísimas pero ubicadas a más de 8 mil millas de distancia de los usurpadores, una vez más la historia nos encuentra cediendo frente a los grandes de la mano de la traición de los propios.

Si bien para Mauricio Macri las Islas serían “un fuerte déficit adicional para la Argentina”; el pueblo argentino, los 649 caídos, los cientos de ex-combatientes y el rauchense que les escribe mantendremos vivo el reclamo de soberanía frente al mundo y a los piratas usurpadores.

¿Será que esta entrega de soberanía nos obliga a replantear una nueva estrategia como país para abordar el tema Malvinas y Atlántico Sur de forma seria? ¿Será que el pueblo deberá obligar a los gobiernos, sea cual sea, a no ceder más y a reclamar pacífica pero constantemente?

¡Para honor de nuestro emblema,
para orgullo nacional,
brille ¡oh Patria! en tu diadema,
la perdida perla austral.

Martín Crocci/ Licenciado en Ciencias Políticas – UBA

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