Jubilación anticipada: adelantar un derecho reconociendo toda una vida de trabajo

El gobierno nacional anunció esta semana la implementación de un plan de jubilaciones anticipadas para personas que cuentan con los 30 años de aportes requeridos por ley, que les faltan cinco años o menos para alcanzar los límites de edad y que se encontraban desocupadas al 30 de junio de 2021. Al respecto opinó para Télam Santiago Fraschina, secretario general de la ANSES.

Santiago Fraschina

Por Santiago Fraschina

A partir del viernes 1 de octubre están disponibles en la web de ANSES los turnos para acceder a la jubilación anticipada anunciada el 29 de septiembre por la Directora Ejecutiva de ANSES, Fernanda Raverta, junto al jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manzur.

Gracias a esta política miles de hombres y de mujeres que trabajaron durante toda su vida activa y ya lograron cumplir el requisito de haber aportado durante 30 años, pero no alcanzan la edad jubilatoria, podrán acceder a la Jubilación Anticipada. Se trata de personas que han realizado todos los aportes correspondientes, pero que no llegan con el requisito de edad para jubilarse y actualmente se encuentran sin ingresos.

A la jubilación anticipada podrán acceder varones, de entre 60 y 64 años de edad, y mujeres, de entre 55 y 59 años, que hayan estado desocupados/as al 30 de junio de 2021. A estas personas se le garantizará la inclusión inmediata al sistema previsional, tendrán cobertura en salud y contarán con la certeza de percibir un ingreso mensualmente.

Dicho ingreso será equivalente al 80% del haber que les correspondería al momento de cumplir con la edad jubilatoria. Una vez alcanzada dicha edad, pasarán a cobrar el 100% del haber.

Miles de personas podrán acceder a la jubilación anticipada.

Con esta medida, ANSES estima que entre 20.000 y 30.000 ciudadanos y ciudadanas podrán acceder a su jubilación en 2021, con un haber promedio de $50.000.

Según las estimaciones que realizamos desde el organismo, más del 85% de las personas beneficiarias de esta política son varones que, en su mayoría, se desempeñaban como trabajadores industriales, sector que sufrió una gran caída en el empleo durante el período 2016-2019.

En esos años, según los datos de empleo registrado privado publicados por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el sector más castigado por las políticas aplicadas fue la industria manufacturera, que perdió 168.000 puestos de trabajo, cayendo un 13,4% en el período.

En total, el 53% de las personas potenciales beneficiarias de la política perdieron sus ingresos principales en el período 2016-2019.

Con esta medida se reconoce el esfuerzo y el trabajo realizado durante muchos años. No se trata de un regalo, sino que se busca adelantar un derecho, desplegando mecanismos de solidaridad social que protegen y permiten sostener los proyectos de vida de muchas personas afectadas por la pérdida de su empleo, en gran parte, durante la gestión de Cambiemos y, otra parte menor, durante la pandemia.

El hecho de que se trate de personas cercanas a cumplir la edad jubilatoria, conlleva entender que son quienes enfrentan mayores obstáculos para reinsertarse en el mercado laboral, pese a tener alto grado de calificación y/o experiencia laboral previa.

Las mayores dificultades que estas personas encuentran suelen estar relacionadas a prejuicios asociados a la edad, que se agravan aún más en el contexto de pandemia. En total, 59% de las mujeres desempleadas entre los 50 y 59 años tienen una duración en el desempleo mayor a un año, mientras que en los hombres el 23% de los mayores de 55 años tienen duración en el desempleo mayor a un año. Estas franjas etarias son las de mayor duración en el desempleo, es decir, tienen menos probabilidades de reinsertarse al mercado laboral.

A través de esta política, la Seguridad Social se consolida como una poderosa herramienta para garantizar el bienestar y construir un país con mayor justicia social.

Esta medida surge como respuesta ante el desamparo que generaron las políticas neoliberales que destruyeron más de 226.000 puestos de trabajo del sector privado, situación que se vio agravada ante la irrupción de la pandemia.

Desde el Gobierno nacional estamos construyendo un Estado que toma políticas activas para reforzar la solidaridad y protege a las personas en los momentos en que más lo necesitan. De esta forma, reconocemos el valor de toda una vida de trabajo, garantizando un derecho que les corresponde.

Por Santiago Fraschina, secretario general de la ANSES.

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