Ex presidente de la UCR rechazó que su partido ratifique el acuerdo electoral con Cambiemos

Ricardo Palma (Foto archivo)

No todos los radicales están de acuerdo con que la UCR forme parte de Cambiemos. No todos se sienten cercanos a las políticas que ha implementado el presidente Mauricio Macri. Por lo contrario, los radicales de años insisten que las políticas de Cambiemos son opuestas a las que proponía Raúl Alfonsín, y confrontan totalmente con la línea de pensamiento de la doctrina partidaria. En Rauch, más allá de que el panorama político difiere al de la Nación, hay radicales que se oponen a seguir permaneciendo dentro de Cambiemos. Así lo expresó en una nota abierta el doctor Ricardo Omar Palma, quien fue concejal y varias veces integrante de la comisión directiva del Comité local, llegando incluso a ser varias veces presidente de la UCR.

¡CAMBIEMOS … PERO DE RUMBO!!

A poco más de seis meses de las Elecciones generales, una de las escasas certezas es la decepción y rechazo que despierta la gestión del Presidente Macri.

Y el Radicalismo, como socio de la coalición oficialista, está en el «ojo de la tormenta» y es co responsable de esa realidad.

Semejante situación sería hasta graciosa si no fuera patética como es, teniendo en cuenta que la U.C.R. ha actuado como «furgón de cola» de una Alianza en el que solo uno decide: el PRO.

Lo cierto es que, hoy, el Partido tampoco está junto a los que más sufren, junto a pequeños y medianos emprendedores, junto a los trabajadores dependientes y autónomos, a las clases populares que le dieron origen y fundamento, salvo allí donde algunos de sus hombres fue electo Gobernante, como en el caso de Maxi, en Rauch.

Es decir que, mientras Argentina se debate en una nueva frustración y necesita como nunca de un Radicalismo protagonista, el Partido -en manos de una cúpula dirigencial irrepresentativa- no deja de divorciarse de nuestra doctrina y de los Radicales de a pie, acentuando una crisis que parece no tener fin.

Por eso, hoy más que nunca, la U.C.R. debería declararse en estado de Asamblea permanente.

¿Qué significaría semejante propuesta?

1º) Reconocer que hoy estamos peor que en el 2015, en casi todos los frentes, salvo en materia de Corrupción.

2º) Admitir que ello se vincula al fracaso de la gestión MACRI y de CAMBIEMOS, por más que se considere la pesada herencia que dejó CRISTINA.

3º) Asumir que, después de hacer posible el triunfo electoral de CAMBIEMOS con su estructura territorial, la UCR fue un «convidado de piedra» dentro de la Alianza oficialista y sólo «participa» de las «pérdidas» ocasionadas por el fracaso.

4º) A partir de ello, decidirnos a ser parte de la solución y no del problema, y eso requiere convertir al Partido -hoy reducido a una presencia fantasmal- en una gran asamblea popular que marque los pasos a seguir por la dirigencia.

5º) Impedir que esta Conducción partidaria actual termine, entre gallos y medianoches, resolviendo, a espaldas de la realidad y del Pueblo Radical, seguir siendo socios de esta enorme frustración llamada «CAMBIEMOS».

6º) Discutir -como hace años no hacemos- un conjunto de ideas básicas a partir de las cuales poder formular una propuesta electoral que sea genuina, Radical y responda a las necesidades de la sociedad.

7º) Buscar, como objetivo estratégico, un consenso con el resto de los sectores de la vida nacional, en torno de una serie de Políticas de Estado, de modo tal que se haga posible avanzar en esa dirección, por encima de la competencia electoral y sus derivaciones, y sin desmedro de las identidades sectoriales.

No soy propietario de la Verdad ni me siento el Custodio de la Doctrina Radical, pero no hace falta ser ni lo uno ni lo otro para reconocer el grave error cometido en el 2015 y la necesidad de enmendarlo.

Recuérdese que la justificación última esgrimida por Sanz y Cía. frente a las acusaciones de claudicación ideológica, fue que esa era la única manera de ganarle a Scioli, Cristina y el Régimen K.

Hoy, además del olvido de los principios que nos identifican como Radicales, los mentores del acuerdo con Macri deben admitir lo que las encuestas y los comicios provinciales reflejan: el Rechazo Popular a la Gestión MACRI, el correlativo crecimiento de las chances de los K y la responsabilidad que, en ello, les cabe.

Por supuesto: Hay quienes nos dicen que ya es tarde para torcer el rumbo; que «todo el pescado está vendido» y que alzar una voz crítica hacia CAMBIEMOS solo perjudica las chances electorales del Partido.

Cierto es que la conducción del Partido parece tener todo armado para garantizar que la Convención Nacional ratifique la integración de la UCR a la alianza oficialista, como lo hiciera, hace unas horas, la Convención bonaerense. Pero todavía hay tiempo y necesidad de alzar la voz.

Además, si hablamos de “perjuicio”, nada perjudica más a los candidatos radicales, frente a los próximos comicios (como lo demuestran Córdoba, Neuquén, Entre Ríos y otros distritos), que la gestión del Gobierno Nacional.

Por eso, es preciso que CAMBIEMOS … pero de RUMBO.

Para reencontrarnos con nuestra doctrina y con las Mayorías Nacionales.

Para dejar de defender Gobiernos que empobrecen al que labura y profundizan las desigualdades sociales.

RICARDO PALMA/ Afiliado Radical

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.