El Presidente Luis Sáenz Peña en Rauch

Justo Hernani Barili, historiador.

ESCRIBE EL DOCTOR HERNANI JUSTO BARILI

El martes 17 de abril de 1894 no es un día más, es un día de fiesta en la calma y tranquilidad pueblerina, el cielo luce limpio y los árboles exhiben una decoración otoñal. Es una espléndida mañana en que todos los rauchenses acuden a la estación de ferrocarril a esperar y ver el arribo, en la explanada de piedra, del Presidente de la República, Luis Sáenz Peña y su esposa, Cipriana Lahitte. Allí aguardan las autoridades municipales, el Jefe de la estación Tomás J. Arias, autoridades de los colegios y alumnos.

El semanario El Imparcial publicó: “…Rauch ha quedado sahumado con el incienso del Excmo. Señor Presidente Luis Sáenz Peña”. El presidente regresa de visitar a la ciudad de Tandil. Es recibido con bombas de estruendo, que en un número de veinte fueron tiradas a la llegada del tren, para rendir homenaje al presidente de la República (*).

La nota del semanario continuó relatando: “…el día martes a las 12 horas y minutos del día una máquina engalanada con los colores de la patria anunciaba la proximidad del lujoso convoy. Aunque el horario oficial no indicaba parada en nuestro pueblo, el Señor Presidente hizo un descanso de 10 minutos. Las escuelas comunes y particulares del partido, habían concurrido muy bien informadas, y fue la nota más simpática de la fiesta. La niñita Dominga Doussinague con su despojo habitual, le dirigió la palabra en términos correctos y apropiados. El Señor Presidente agradeció la demostración con expresivas frases.

Al momento de subir al tren el Señor Bernardo F. Aleman se le apersonó y le dijo: -Excmo. Señor, una ofrenda de última hora. A continuación le entregó una tarjeta redactada así: “El Partido de la U.C.R. de Rauch saluda al Excmo. Señor Presidente de la República Dr. Luis Sáenz Peña. Rauch 17 de abril de 1894”. Con esto quería significarle que el pueblo de Rauch, a pesar de pensar independientemente en política, sabía ser cortés en actos de esta naturaleza.

Algunos vivas se oyeron al Señor Presidente y sobre todo al señor Jefe de la Policía, Coronel Julio Dantas. El intendente Máximo Gutiérrez hacia acto de presencia y estaba rodeado de Francisco Thealdy, Juan Palazzine, Miguel Basavilbaso, Fabián López y Barraza. Una Comisión de Damas, compuesta de las Sras. Petrona Doval de Lasarte, Doyhambehere, María Elizalde, y de las señoritas María Ismena Aveleyra y Hermenilda Suárez, pudo hablar breves instantes con la Señora Cipriana Lahitte de Sáenz Peña. Esta comisión tuvo por objeto pedir a la señora del presidente interpusiera su valiosa influencia para la construcción de una Iglesia en Rauch, que como era público y notorio la que había quedó reducida a escombros el 9 de septiembre de 1893. La señora del presidente prometió darle preferente atención a tan justo pedido, y les manifestó que presentasen una solicitud a las cámaras, aparte de otros trabajos que ella se comprometía hacer.

El director del tren Sr. Loveday dio la señal de partida, y este se alejó dejando muchas caras lánguidas y muchos espíritus hendidos de gloria y de grandeza”.
Al rato el pueblo volvió a la habitual calma y tranquilidad. El 22 de enero de 1895 Luis Sáenz Peña renunció a la Presidencia de la Nación.

(*) Fueron adquiridas al comerciante Antonio Del Prete. El municipio abonó $240m/n. El comercio estaba ubicado en la esquina de Almte. Brown y Cnel. Suárez. Hoy, casa de familia Palermo-Di Biasse.

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